El libro

Entre la crónica, la epopeya y la arenga, Acero de Madrid (1938), novela escrita por José Herrera Petere en las trincheras en plena Guerra Civil española, es la expresión rotunda de la ideología del bando republicano antes de que el desenlace de la guerra alcanzara siquiera a imaginarse.

El autor narra la resistencia de Madrid hasta la creación del Ejército Popular a través de diversas escenas en las que el pueblo madrileño se erige protagonista. Esta novela rescata un texto que es en sí mismo un fragmento vivo de nuestra historia, y al mismo tiempo un fragmento olvidado, a diferencia de otros libros y autores de la época como Agustín de Foxá. Nació pensada para apelar a un lector estrictamente contemporáneo, por lo que sus referencias históricas (de personajes, lugares y fechas) no requerían de mayor contextualización. Su intención no era brindarle a la ciudadanía de Madrid información sobre los hechos que estaba viviendo, sino movilizarla ante los mismos.

El testimonio de Acero de Madrid conmueve al lector actual porque, frente a la determinación que vemos reflejada en sus páginas, conocemos el verdadero final de la historia: frente a lo que exclamaban los cánticos, las pancartas y las marchas que recoge este libro en vivo, Madrid no resistió. Y las consecuencias fueron tan prolongadas que, lejos de morir en 1975, aún hoy perduran hasta en el nombre de nuestras mismas calles.