Calles facistas

Aunque la guerra civil acabó hace 78 años hay más de 170 homenajes a este período oscuro por todas partes en España. Estos recuerdos toman la forma de calles y plazas que llevan el nombre de generales, políticos y otros seguidores de Franco y su régimen totalitario. La simple existencia de estas antigüedades es un asunto polémico para mucha gente y los madrileños llevan la delantera.

¿Debe Madrid quedarse con el Paseo Sagardía Ramos, que lleva el nombre del Antonio Sagardía Ramos, un hombre que tenía el apodo de «el Carnicero de Pallars»? ¿Es aceptable la Plaza Arriba España, que hace referencia al lema franquista «¡Arriba España!»? ¿Quién decide cuál nombre es tradicionalmente inocuo o, por el contrario, inmoral de modo inaceptable para ponerlo en una calle? ¿Se decide en grupos izquierdistas como Podemos, que han exigido el cambio de nombre de estas calles, o en los grupos de derechas como el Partido Popular (PP), que se oponen a cualquier intento de cambiar los nombres ya establecidos?

En 2007 el gobierno de España aprobó la ley de la memoria histórica, que trató de reconocer los derechos de los perseguidos durante la Guerra Civil y la dictadura, de promover la reparación moral y de curar a las familias y a la nación dividida de manera ideológica en lugar de barrer bajo la alfombra los sucesos del pasado. En el  artículo 15 sobre símbolos y monumentos públicos se menciona a las infraestructuras que todavía están entramadas con su patrimonio fascista. Se dice:

«Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura.»

Aunque hay que mencionar que la ley no ha cumplido rigurosamente su propia normativa y que docenas de calles permanecen igual que antes

Un esfuerzo fue sugerido por el Ayuntamiento de Madrid para actualizar 30 placas en 16 distritos de Madrid, al costo de 54 euros por placa. Los lugares afectados incluirían La Latina, Chamartín, Usera y Bajaras. La dilación en su aplicación por parte de las autoridades resultó en una manifestación por diferentes grupos antifascistas en noviembre de 2016.

El movimiento memorialista proclamó detrás el cartel:

«Las Víctimas del Franquismo seguimos soportando el insulto y la humillación de ver calles dedicadas a los asesinos de nuestros padres y abuelos; a quienes encarcelaban y torturaban a los demócratas.»

En marzo del 2017 el comisionado de la memoria histórica propuso 47 plazas y calles que deberían tenerse en cuenta para cambiar sus nombres. Intentó volver a los nombres originales de las calles, y cuando esto no fuera posible, se procuraría utilizar la oportunidad para subrayar a mujeres prominentes de España y a personas que añadieron su granito de arena a la herencia cultural española. En la propuesta se devolvieron 14 calles a sus nombres originales y se nombraron 23 para hombres y 10 para mujeres, nombres sin nada que ver con la época franquista.

¿Cuándo estará listo Madrid para cambiar de General Saliquet a Soledad Cazorla?

Anuncios

Un comentario en “Calles facistas

  1. Pingback: El cine durante la Guerra Civil | Acero de Madrid

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s